No hay horas sin sombra

Inauguración de la exhibición: Viernes 2 de octubre de 2015 en Fundación Lebensohn (General Hornos 238, Barracas, CABA)

La Colonia psiquiátrica Opendoor, fundada hace más de 100 años en el Partido de Luján, fue un experimento pionero en Latinoamérica en el tratamiento de la locura. En este terreno de más de 600 hectáreas se implementó el sistema de la laborterapia, mediante el cual se procuraba la curación de los pacientes internados, a través del trabajo agrícola y sus diferentes oficios: desde labrar la tierra, criar vacas, chanchos y aves, fabricar los mismos ladrillos con los que se construían los pabellones de internación, imprimir los partes con los que se diagnosticaba, hasta cultivar orquídeas y producir miel.

Más de un siglo después, el Hospital Interzonal dejó atrás el Trabajo para dar lugar a la ingesta de psicofármacos como eje central de los tratamientos. Ahora la vida en la Colonia está signada por los edificios en ruinas y el número de internos se redujo a una quinta parte.

No hay horas sin sombra surge del proceso de investigación y acción sobre el inmenso paisaje mayormente abandonado de la Colonia. Este trabajo sobre la arquitectura y sus símbolos, en el tratamiento de la salud mental, nos sitúa entre la crítica histórica y el aprendizaje onírico, entre la razón científica y la locura.

Este es un proyecto expositivo y al mismo tiempo de acción e investigación sobre el paisaje. Durante cuarenta visitas que se dieron entre los años 2012 y 2015 recorrimos la Colonia y trazamos un recorrido nuevo sobre el paisaje abandonado del vivero, donde se criaban variedad de flores y plantas exóticas, a través de jornadas de desmalezamiento.

Estas expediciones nos llevaron a vivir trances con el trabajo y el paisaje. Los senderos de sentido que fuimos trazando se fueron delineando también entre nuestra maleza psíquica. Así el paisaje de nuestra cabeza y el paisaje del territorio de Opendoor se funden en uno solo.

Javier Barrio y Nicolás Novali