No hay horas sin sombra

Desde diciembre de 2012 venimos realizando, junto a Nicolás Novali, un nuevo trazado en el vivero de la Colonia Psiquiátrica Opendoor.

Hace mas de 100 años se fundó en el partido de Lujan un experimento de psiquiatría pionero en Latinoamérica. Se trató de una colonia psiquiátrica-agrícola de una extensión de 624 hectáreas donde se confinó a “enfermos mentales” de todo el país, llegando a alojar 5000 pacientes. Esta colonia agrícola era autosuficiente. El método que se proponía para “la curación” de los internados tenía como eje central el Trabajo, a través de todo tipo de tareas: desde labrar la tierra, criar vacas, chanchos y aves, fabricar los mismos ladrillos con los que se construían los pabellones de internación, imprimir los partes con los que se diagnosticaba, hasta cultivar orquídeas y producir miel.

El plan hoy está obsoleto. Los edificios están en ruinas y el número de internos se redujo a una quinta parte. El tratamiento de la “labor-terapia” fue reemplazado por la ingesta de psicofármacos, y la gran inmensidad del predio está cubierta por maleza. En este estado se encuentra el vivero de la Colonia, un espacio donde se cultivaban diversas variedades de flores y que era utilizado como espacio de meditaciones por el mentor y fundador del proyecto, el Dr. Domingo Cabred.

Un gran portal es su entrada.

En el vivero, debajo de la maleza, se ocultan elementos simbólicos: un reloj solar y una fuente. El reloj no tiene el aspa. La fuente está destrozada.