No hay horas sin sombra (fragmento) from barrio on Vimeo.

No hay horas sin sombra (scene)

La Colonia psiquiátrica Opendoor, fundada hace más de 100 años en el Partido de Luján, fue un experimento pionero en Latinoamérica en el tratamiento de la locura. En este terreno de más de 600 hectáreas se implementó el sistema de la laborterapia, mediante el cual se procuraba la curación de los pacientes internados, a través del trabajo agrícola y sus diferentes oficios: desde labrar la tierra, criar vacas, chanchos y aves, fabricar los mismos ladrillos con los que se construían los pabellones de internación, imprimir los partes con los que se diagnosticaba, hasta cultivar orquídeas y producir miel.
Más de un siglo después, el Hospital Interzonal dejó atrás el Trabajo para dar lugar a la ingesta de psicofármacos como eje central de los tratamientos. Ahora la vida en la Colonia está signada por los edificios en ruinas y el número de internos se redujo a una quinta parte.
No hay horas sin sombra surge del proceso de investigación y acción sobre el inmenso paisaje mayormente abandonado de la Colonia. Este trabajo sobre la arquitectura y sus símbolos, en el tratamiento de la salud mental, nos sitúa entre la crítica histórica y el aprendizaje onírico, entre la razón científica y la locura.

Una película de Javier Barrio y Nicolás Novali

ver película completa: No hay horas sin sombra